Bebidas

buscar

martes, 13 de octubre de 2015

Trivarietal de Campos de Solana crece 70% en ventas



Premiado como uno de los 200 mejores vinos del mundo, el TRI cosecha más logros y alcanza una alta rotación en supermercados y licorerías en el país. Se convierte en uno de los favoritos de los consumidores de tintos en Bolivia. El trivarietal reserva de Campos de Solana creció 70% en ventas durante el primer semestre de 2015.

Luego de ser reconocido como uno de los 200 mejores vinos del mundo por la Asociación Mundial de Periodistas y Escritores de Vinos y Licores en el “Ranking Vinos del Año 2014”, las ventas a nivel nacional del TRI de Campos de Solana crecieron en un 70% durante los primeros seis meses de este 2015. Disponible en todos los supermercados y licorerías del país, los amantes del vino en nuestro país premiaron a este trivarietal con su preferencia, generando una alta rotación del producto en la primera mitad del año.
Con la cosecha del 2011 como materia prima, el Trivarietal reserva se concibe para fundir la estructura y jugosidad de las cepas Cabernet Sauvignon, Malbec y Tannat. Su crianza en barricas de roble francés y el cultivo a casi dos mil metros de altura le confieren un aroma elegante, rico en matices, así como un sabor con cuerpo, de taninos suaves y grata acidez.
“Para nosotros es un verdadero orgullo poder crear un vino de tanta calidad y que dé a conocer a nuestro país a nivel mundial. Este crecimiento del TRI se debe a la perseverancia de producir para Bolivia un vino que demuestre el verdadero trabajo de los vinicultores de nuestro país”, comenta Luis Granier, gerente General de Campos de Solana.
La exclusividad y fusión del ‘TRI’ de taninos suave y grata acidez es el acompañante ideal para asados y gastronomía nacional; como estofados, picana o picantes mixtos y surtidos

miércoles, 30 de septiembre de 2015

Instituciones lanzan primer Festival del Vino y Jamón

Un esfuerzo conjunto efectuado por instituciones públicas y privadas es el primer festival del vino y el jamón, productos tradicionales del valle central de Tarija.
Instituciones como la Gobernación tarijeña, el Gobierno Municipal de Cercado, la Subgobernación, la Asociación de Productores de Jamón Aprojat, la Asociación Nacional de Industriales Vitivinícolas ANIV, y la Federación de Empresarios Privados de Tarija consolidaron este proyecto que tiene el fin de fortalecer la industria vitivinícola como la promoción turística del destino Tarija.
El acto de lanzamiento fue realizado ayer a las 10:30 en el auditorio de la Casa de la Cultura, donde estuvieron las principales autoridades del Departamento como también del municipio de Cercado, además de empresarios y representantes del sector vitivinícola. En la ocasión fue presentado el afiche oficial.
El evento será realizado los días 23 y 24 de octubre en instalaciones del hotel Los Parrales.
La actividad contará con la participación de productores locales, nacionales e internacionales, además de diplomáticos acreditados en Bolivia. Está prevista la presencia de agencias de cooperación del extranjero, al igual que sus respectivas autoridades y representantes.
El objetivo del evento, es fomentar la comercialización y desarrollo de nuevos proveedores regionales, creando un espacio que permita la generación de contactos comerciales. El festival quiere promover a empresas productoras y comercializadoras de jamón como del vino.
El alcalde Rodrigo Paz Pereira, destacó la iniciativa de la Asociación de Productores de Jamón de Tarija, Aprojat, al igual que el esfuerzo de la Asociación Nacional de Industriales Vitivinícolas ANIV como la Federación de Empresarios Privados de Tarija.
“Es un emprendimiento que contribuye al fortalecimiento y desarrollo del sector productivo”.
Recordó que al no realizarse en esta gestión la Feria Exposur, el evento brindará la posibilidad de generar nuevos contactos, con el objetivo de promover y difundir la oferta exportable de productos de la región tarijeña a nivel internacional.
En el acto, el gobernador, Adrián Oliva Alcázar, destacó la iniciativa privada, como también la consolidación de un esfuerzo conjunto entre las instituciones públicas por un proyecto que fortalecerá el desarrollo de un sector productivo que surge como primera alternativa al negocio de los hidrocarburos.



martes, 29 de septiembre de 2015

“Marquez de la Viña”: VINOS MADE IN COCHABAMBA

EXQUISITOS VINOS COCHABAMBINOS PARA PALADARES EXIGENTES | MARQUEZ DE LA VIÑA ES UNA BODEGA BOUTIQUE QUE TRABAJA CON VINOS SECOS, DULCES, TINTOS, BLANCOS, ADEMÁS DE SIDRA, SINGANI Y CERVEZA ARTESANAL EN VINTO.

Coronilla fue el nombre con el que se inició la bodega de vinos en Vinto, que pasó a manos de la familia Mérida. Desde el 2014 se da fuerza a la marca Marquez de la Viña, a cargo de Evelyn Mérida y Roberto Ketter, especialistas enólogos.

“Nuestros vinos son hechos con uvas de Bolivia, especialmente de Cochabamba, la historia de la bodega comienza hace 60 años aproximadamente cuando la inició un italiano de apellido Boero, su familia no siguió con la tradición de los vinos y mi abuelo, Avelino Mérida, que era su mano derecha, compró las acciones. Posteriormente, mi padre, Tito Mérida, siguió con el negocio y yo sería la tercera generación, soy ingeniera de alimentos y fui a Chile a hacer una maestría en enología.”, cuenta Evelyn Mérida.

“La especialidad de la enología es saber degustar, hacer los análisis y con estos medios crear buenos vinos; partimos con los cubos de madera, pero ya tenemos inoxidable, encargamos barricas de roble francés y el año pasado partimos con nuestra línea de colección. Tenemos Cabernet de Cochabamba con un Bivarietal, Tannat, Malbec, Syrah y Bonarda”, cuenta Roberto Ketter, enólogo asesor de esta bodega.



LA BODEGA

La bodega trabaja con vinos secos, dulces, vino blanco o súper dulce, vino áspero, sidra y un vino que ha tenido muy buena aceptación en la juventud, que es el evita vino rosado, además de realizar singani y cerveza artesanal.

“Todo el tiempo hacemos experimentos y lo que nos apasiona es nuestra nueva línea de colección, un enfoque nuevo que le dimos al vino. Partimos con la idea de llegar a los supermercados y tiendas grandes pero nos costó entrar porque hacemos solo cerca de mil botellas, trabajamos con el concepto de bodega boutique que es una bodega pequeña pero la idea es hacer un vino de alta calidad. Por ahora solo vendemos en hoteles y restaurantes de turismo como la Taberna del Español, Degustibus y Gustu, para que la gente extranjera pruebe un vino cochabambino”, dice Ketter.

Márquez de la Viña ofrece vinos cochabambinos de alta calidad para acompañarlos con queso y diferentes platos.

“Por ejemplo, para mí depende el vino para acompañarlo con la comida, pero la línea de colección me gusta mezclarla con platos bolivianos; cuando yo llegué aquí me llamó la atención que los acompañen con chicha o cerveza, el vino es ideal para un pique macho o un chicharrón, creo que acompaña mejor que una cerveza o chicha”, dice Ketter.

Márquez de la Viña se diferencia de los vinos cochabambinos en el sabor ya que no son tan dulces sino más secos, pasados por barrica de roble francés, son vinos que tienen bastante madera pero que están balanceados con la fruta.

“Buscamos un balance entre la fruta y la madera, si lo dejamos un año en barrica se hubiera quedado solo madera, nosotros los vamos probando para que el vino tenga un toque de medra y también sabor de la fruta. La idea es que tenga especialmente el aroma de la fruta”, dicen los expertos.



PROCESO DEL VINO

“El proceso de fermentación en un tinto debe durar siete días, nosotros aparte de que fermente lo tenemos cerca de un mes en barrica en contacto con las pieles, es lo que llamamos maceración, lo dejamos macerando para que tome el sabor y el color de la uva. En total, el proceso dura de seis a nueve meses dependiendo si le vamos a dar al vino un toque de barrica francesa, eso dura un mes, dos meses o tres meses más, dependiendo del vino, nosotros trabajamos con uva de todo Bolivia, siempre le damos preferencia a la de Cochabamba”, explica Ketter.

“No se puede hacer vino con cualquier uva, solo con uva vinífera, hay distintas variedades. La uva de vino es pequeña con la cáscara gruesa y con pepa. En la piel está el color y el sabor; si tratas mal a la parra, produce menos uva y más pequeña, esa es la mejor uva para el vino porque la planta cree que se va a morir y tira todos sus recursos para perpetuar su especie y ahí es donde nosotros aprovechamos”, explica Ketter.

“Una vez que fermentan los vino los traemos a las cubas de madera. El 2014 hemos traído las barricas de roble francés; de momento tenemos solo cuatro pero hacemos la selección de los mejores vinos porque no cualquier vino puede ir en este tipo de barricas. Trabajamos con Cabernet, como 300 plantas, y hacemos aproximadamente 800 botellas de Cabernet, le damos un paso de tres o cuatro meses, no queremos un vino demasiado maderizado, sino que esté balanceada la fruta y el roble”, indica Mérida.

“En el caso del vino tinto, el grano entero entra a fermentar, en el caso del blanco, solo el jugo y no la cáscara. Nosotros elaboramos nuestros vinos a micro escala, tenemos todo para elaborarlos pero en menor volumen”, indica Mérida.

“Hemos hecho contacto con gente de La Paz y posteriormente queremos entrar a Santa Cruz. En Santiago de Chile aprendimos la técnica que es la guarda en roble y aprendimos que el mejor vino no se hace de manera industrial, se hace desgranando personalmente la uva una por una, el proceso es todo manual, artesanal moderno, muy bien cuidado en cuanto a higiene y fermentación en cubas de madera de guarda de roble francés, ese es el mejor vino de Chile no se necesita de gran tecnología”, indica.

“El 2014 hicimos vinos más ligeros, el 2015 van a ser más concentrados, cada año hacemos mezclas, este año hicimos un Moscatel que llegó de La Paz y lo pusimos en roble; generalmente el blanco no se trata en roble, van a salir como 300 botellas, es un vino frutal, cuando lo pruebas, ese rato no sientes la madera, sino después de un momento te entrega todo ese gusto, tiene tres meses en roble solo para darle un toque”, asegura Mérida.

En las bodegas boutique influye mucho la técnica del enólogo y como quiere hacerlo, las bodegas grandes ya tienes un estándar donde no puedes salirte mucho porque ya tienen un mercado fijo, en cambio en la bodega boutique hay variaciones, aseguran los expertos.

“El tema del vino es un arte porque cada año es muy distinto, en años lluviosos la uva viene más inmadura, los más cálidos viene más madura y tratar de mantener siempre la calidad es el trabajo del enólogo, con la uva que tenga tienes que tratar de hacer el mejor vino. Se trata de versiones distintas cada año porque es difícil mantener el mismo cuerpo todo el tiempo. El enólogo es el artista”, explica Mérida.

“Tenemos muchos planes con la bodega, queremos que sea un centro turístico y que enseñemos a la población sobre el vino y su proceso. Queremos seguir con la marca de colección para que el vino sea cada vez más conocido y la gente se anime a probar nuestros vinos cada año”, concluyen.

sábado, 19 de septiembre de 2015

Somó

Ingredientes:

• 10 litros de agua
• 1 kilo de maíz frangollo especial para somó
• ¼ de harina de maíz
• Clavo de olor
• 2 palitos de canela
• Azúcar al gusto

Preparación:

Haga remojar el frangollo. Ponga el agua en una lata al fuego y deje hervir.

Cuando el agua esté hirviendo, agréguele el maíz con el clavo de olor y la canela.

Deje hervir hasta que el maíz ablande.

Diluya la harina con un poco de agua fría; añádala a la olla y deje hervir, batiendo constantemente para que no se pegue.

Sírvalo con azúcar al gusto como refresco.

¿Por qué el café nos mantiene despiertos?

Que el café es un buen aliado contra el sueño es ampliamente conocido. El por qué, sin embargo, no estaba del todo explorado. Investigadores británicos y estadounidenses descubrieron que la popular bebida afecta el reloj biológico del organismo y que tomar el equivalente a una tazatres horas antes de dormir puede retrasarlo unos 40 minutos.

El reloj biológico incide en muchos aspectos de la salud: rige desde cuándo sentimos ganas de dormir, cómo metabolizamos la comida e incluso el momento del día en que tenemos un mejor rendimiento cognitivo o deportivo. Investigadores de la Universidad de Colorado-Boulder (EE.UU.) y del Laboratorio de Biología Molecular del Medical Research Council de Cambridge (Inglaterra) mostraron por primera vez cómo la cafeína afecta directamente el reloj del cuerpo al demorar el aumento en el nivel de la melatonina, la principal hormona liberada que predispone al sueño.
Para eso, el equipo de científicos estadounidenses dirigido por Kenneth Wright estudió a cinco personas (tres mujeres y dos varones) que estuvieron encerradas durante 49 días en un laboratorio sin relojes ni ningún conocimiento acerca de si era de día o de noche. Divididos en cuatro grupos y a efectos del experimento se les daba 200 miligramos de cafeína (lo que tiene un espressodoble) o placebo y se los exponía a una iluminación tenue o a luz brillante (que durante la noche también opera retrasando el ritmo circadiano).

Las diferencias entre las diversas combinaciones de estímulos se obtuvieron mediante la medición periódica de la melatonina. Los resultados, publicados revista Science Translational Medicine, en la mostraron que en quienes recibieron cafeína los niveles de melatonina se elevaron 40 minutos después que en los que recibieron placebo. Y que la combinación de cafeína más luz brillante provocaba un retraso de 105 minutos en promedio. Por primera, afirmó Wright, "hemos visto cómo el café afecta a nuestro cronómetro celular”.

En paralelo, el equipo dirigido por John O'Neill llevó a cabo en el laboratorio de Cambridge experimentos in vitro que permitieran entender los mecanismos que sustentan los cambios provocados por la ingesta de cafeína, la droga psicoactiva más consumida en el mundo, presente en bebidas como el café, el té y las gaseosas cola. Añadieron entonces cafeína a células humanas y encontraron que en ellas también retrasó su ritmo circadiano. ¿La explicación? Esa sustancia puede bloquear los receptores de adenosina que, en condiciones normales, tiene efectos sedantes y favorece el sueño.
"Estos hallazgos podrían tener implicaciones importantes para las personas con trastornos circadianos de sueño, en los que su reloj biológico normal de 24 horas no funciona correctamente, o incluso ayudar a superar el jet lag”, consideró O'Neill.

Y agregó: "Nuestros resultados también proporcionan una explicación más completa de por qué es más difícil para algunas personas dormir si tomaron un café por la tarde - porque su reloj interno piensa que está una hora más al oeste-. Al entender el efecto de bebidas con cafeína tienen en nuestro reloj biológico, hasta el nivel de células individuales, tenemos un mayor conocimiento de cómo podemos influir en nuestro ciclo natural de 24 horas, para bien o para mal".
Los ritmos circadianos constituyen el reloj biológico que opera en cada célula en el cuerpo, permitiéndonos adaptarnos al ciclo externo de la noche y el día. Las alteraciones prolongadas en ese ritmo interno, ya sea por trabajos en diferentes turnos o desfases horarios varios, aumenta el riesgo de varios tipos de cáncer, enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo dos y enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer.

Los investigadores creen que el estudio puede ayudar a explicar algunos trastornos del sueño y consideran también que el hallazgo puede ser útil para que los viajeros que atraviesan diferentes zonas horarias sepan cuál el mejor momento de tomarse un café. "Administrada en el momento adecuado, la cafeína se puede utilizar para poner en hora el reloj”, concluyó Wright.

Los productores analizan subir el precio de la vid a industriales



Dentro del Complejo de uvas, derivados alimenticios, vinos y singanis, se sienten vientos de cambio y es que el sector de los productores prepara un debate sobre el incremento del precio de la uva para los industriales o bodegueros. Para hablar de estos y otros temas, la Secretaría de Desarrollo Productivo de la Gobernación alista un proceso de pactos sociales que reúna a los sectores involucrados y así se llegue a consensos.

Según explicó el presidente de la Asociación Nacional de Vitivinicultores (Anavit), José Sánchez, el principal ingreso para el sector proviene de la venta del producto a las industrias o bodegas que procesan la materia para transformarla en vinos y singanis. Por esto, la venta de uva para consumo doméstico es un factor complementario en la economía de los productores vitivinícolas del Valle Central de Tarija.
“El precio de la uva se mantiene en 160 bolivianos el quintal de 46 kilos para los bodegueros, con un grado de azúcar arriba del 11 por ciento. Es importante destacar que si hubiere mayor lealtad y equilibrio se podría compartir mejor las utilidades y los problemas del sector, como el contrabando. Ese precio dista mucho al de la venta para consumo doméstico, donde la caja de 20 kilos de uva de mesa está en 100 bolivianos; no es la oferta y la demanda la que rige nuestra economía, aquí es unilateral y lo determina la industria”, expuso el viticultor.
Sánchez afirmó que el presente es un tema interno entre los dos sectores del complejo productivo, en el que se tienen diferentes posturas; sin embargo, aclaró que una cosa es ser industrial y otra cosa es ser productor de materia prima. En ese sentido, reconoció que quien lleva más ganancia es aquel que le da valor agregado al producto, lo que es ya un punto de debate que tiene posiciones encontradas.
Los viticultores organizados, conocen que los industriales se llevan un 80 por ciento de utilidades dentro del complejo, por lo que Sánchez aseveró que equilibrar la balanza será posible a medida que estos espacios de concertación dispuestos por la Gobernación, permitan generar políticas y tomar decisiones para llegar al menos a un porcentaje de 60 y 40 por ciento. Según dijo, esta última cifra es la que correspondería al productor de la materia.
Al respecto, el secretario de Desarrollo Productivo, Fernando Barrientos, explicó quela primera semana de octubre será el inicio de los encuentros, lo que permitirá un espacio de concertación para definir y identificar diferencias y antagonismos de los sectores relacionados al complejo.
La autoridad espera que eso sirva para evitar efectos negativos para la cadena, tomando en cuenta la existencia de intereses diferentes entre el productor y el que transforma la materia.
Por esto, dijo también que esperan adelantar la reglamentación de la ley de fortalecimiento al complejo vitivinícola, pues recordó que ya está probada en grande la ley para el sector en la Asamblea. Dijo que es ahí donde se tiene que establecer políticas que se reflejarán en los planes financieros departamentales, mediante programas proyectos, que se van a delegar acorde a competencias.
“La construcción de políticas públicas mediante pactos sociales implica que todos aportan, se respetan diferencias y se determina cómo beneficiarse cediendo todos, para que el que se beneficia sea el complejo en general. Un mismo ejercicio en el complejo de la caña de azúcar hubiera aportado para evitar la situación que atraviesa actualmente por la postura intransigente de las partes”, analizó Barrientos.

Viticultores tienen que especializarse en producción

Un problema para la competitividad en cuanto a la producción de uva en el departamento, radica en la falta de preparación de algunos productores. Sánchez dijo que la solución está al alcance, por lo que es necesario reconocer esta debilidad y lograr que las personas del rubro asuman conciencia, sumándose a los esfuerzos de las organizaciones orgánicas del sector y acatando las políticas que se elaboran con el tenor de leyes.

jueves, 17 de septiembre de 2015

Gurú es el nuevo bar de Santa Cruz que presenta algunos de sus cocteles refrescantes para el comienzo del calorcito.

Gurú, cuyo significado es "maestro", es el nombre de un nuevo bar ubicado al lado de Long Play (3er anillo, frente al Zoo) y debido al nombre del negocio, es que Róger Velarde, propietario, explicó que "en Gurú somos conocedores en todo lo que es atención al cliente y preparación de cocteles".

Según el bartender, Carlos Gongora, la mayoría de los cocteles se caracterizan por sus colores atractivos y exóticos, de los cuales cuatro fueron preparados para los lectores de El Sol. En Gurú, aparte de atraer por sus dos ambientes; la parte exterior e interior donde los muebles de madera le dan su toque rústico, la música es muy acogedora por su variedad de géneros que se escuchan.

Maracuyá y frutillas. Ambas caipiriñas son bebidas muy refrescantes debido a sus exquisitos sabores y equilibrio de las frutas, entre lo dulce y lo ácido le dan un toque delicioso.

Caipiriña de kiwi. Es un trago exótico tanto por su color y sabor de la misma fruta.

Tropical. Es un coctel que tiene un doble sabor y es curioso adivinar de qué está hecho.